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La salud de tu cerebro

Esta semana que me he cruzado con las siglas en inglés FLC. El acrónimo corresponde a “Feel Like Crap”, o lo que es lo mismo “sentirse como una mierda” (sorry), algo bastante común, al parecer. A veces nos sentimos así y no sabemos por qué. Además, no basta con ir al médico y tomar la pastilla que elimina el síntoma, porque eso es sólo un parche temporal.  No damos con la solución porque desconocemos la raíz del problema.

El bienestar es un viaje, no un destino del cual te puedes desentender una vez alcanzado. El bienestar es un proceso en el que debemos implicarnos eliminando los impedimentos para nuestra salud y proporcionando los ingredientes necesarios para ella.

Frecuentemente, “FLC” es el resultado de una desconexión entre la forma en que vivimos, comemos, pensamos, nos movemos, descansamos, nos conectamos, amamos y satisfacemos nuestras necesidades como criaturas biológicas. Los cimientos del bienestar comienzan con alimentos reales, con mover nuestro cuerpo, con la calidad de nuestro sueño, con vivir rítmicamente, nutrir el cerebro y el alma, construir y alimentar conexiones profundas y nuestro sentido de pertenencia.

Esta es la filosofía fundamental de la llamada “Medicina Funcional”, la ciencia de crear salud.

La salud de nuestro cerebro es de las prioridades absolutas si aspiramos a mantener una vida saludable durante muchos años. Hoy te comparto los 6 pasos para la salud cerebral del Dr Mark Hyman, internacionalmente reconocido en el campo de la Medicina Funcional.

1  Grasas

Nuestro cerebro está compuesto por al menos un 60% de grasa y los ácidos grasos esenciales se encuentran entre los nutrientes más importantes necesarios para mantener el funcionamiento y el rendimiento cognitivo. Las grasas monoinsaturadas, como por ejemplo el aguacate y aceite de oliva y ciertas grasas poliinsaturadas, como los ácidos grasos omega-3 que se encuentran en el salmón, las sardinas, los frutos secos o las semillas de lino, se consideran algunas de las fuentes más saludables.

2  Proteínas

Necesitamos alrededor de 30 gramos de proteína por comida para desarrollar músculo. Cuando pierdes músculo, envejeces más rápido y tu cerebro sufre un gran impacto. Por eso, comer proteínas con cada comida debe ser parte de tu rutina diaria para la salud cerebral, Y, por supuesto, esto sigue siendo importante si sigues una dieta vegetariana o vegana. Asegúrate de incluir suficientes proteínas de origen vegetal.

3  Colores

Al preparar una comida, intenta llenar al menos el 75% de tu plato con frutas y verduras multicolores. Estos superalimentos coloridos están cargados de sustancias, como los fitonutrientes, que estimulan el cerebro.

4  No procesados

 El consumo de alimentos procesados altera la bioquímica de tu cerebro.

Se ha demostrado que estos alimentos reducen ciertas proteínas responsables del aprendizaje y la neuro plasticidad y que pueden provocar inflamación. Siempre que sea posible, evita los azúcares refinados, el jarabe de maíz con alto contenido de fructosa, las grasas trans, los aditivos alimentarios y los conservantes.

5  Muévete

Incluso si es solo una caminata de 15 minutos o un estiramiento rápido al mediodía, incorporar movimiento a tu rutina diaria te brinda múltiples beneficios. El ejercicio mejora la memoria, el aprendizaje y la concentración. También ayuda a mejorar tu estado de ánimo, aumenta tu energía y reduce el estrés general.

6  Calma

Relajarse no solo implica tomar un baño caliente o ver tu serie favorita. Aprender una habilidad nueva, escribir, meditar y escuchar música son ejemplos de técnicas de relajación que ayudan a tu cerebro a relajarse activamente.

Como ves, se trata de 6 pasos sencillos y accesibles, que tal vez ya forman parte de tu día a día. Sin embargo, si adoptarlos todos te supone demasiado, empieza con el primero e incorpora el resto a tu rutina progresivamente. ¡Salud!

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