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Bajón dominical

Cuando los viernes pregunto a mis alumnos “How are you today?” la respuesta “Friday!!” es todo un clásico. Y es que, para muchos, “viernes” es sinónimo de alivio al tener el fin de semana por delante.

Una semana tras otra, pasa el sábado y llega el domingo por la mañana. Dependiendo de la semana, o de tus planes, puedes sentir que tu fin de semana está yendo más o menos bien, muy bien o super fantástico. Sin embargo, terminas de comer y conforme avanza la tarde, se apodera de ti un estado de ánimo que oscila entre el estrés, la preocupación, cierta tristeza, desmotivación e incluso puede que tengas problemas para dormir la noche del domingo.

Es posible que hayas ido postponiendo esas tareas que tienes que dejar listas antes del lunes hasta el domingo por la noche, como cuando éramos adolescentes y hacíamos los deberes a última hora del domingo. Si, además, te sientes ansioso porque estás anticipando en tu mente la ajetreada semana que te espera, ya tienes el cóctel perfecto para una mini-depre garantizada. Pasas de “Friday!!” a FLC, un estado que es tanto el resultado como la causa de estrés.

La principal estructura relacionada con los estados y respuestas de estrés es nuestro sistema neuroendocrino, que se activa acelerando el funcionamiento de las glándulas adrenales y provocando una reacción en cadena en la que se ven implicadas distintas hormonas. En estas situaciones, el cortisol es la hormona que tiene más peso y la que altera en mayor medida el funcionamiento de nuestro organismo.

Con el estrés que no conseguimos gestionar en nuestro día a día, llegamos al viernes con los niveles de cortisol muy elevados. Al relajarnos durante el fin de semana, esos niveles caen, con lo que ese “bajón” es literal. Ante la perspectiva de volver a enfrentarnos a una semana llena de obligaciones, ese bajón recurrente se hace especialmente evidente los domingos por la tarde y los lunes por la mañana.

Este estado de ánimo afecta tu capacidad para disfrutar las últimas horas de tu domingo y la calidad del tiempo que pasas con los tuyos. La respuesta al “How are you?” las mañanas de los lunes es… “Uff… Mooondaaay…”

Tips para elevar tus domingos por la tarde:

Organiza tu próxima semana los viernes. Al finalizar tu jornada los viernes, deja tu área de trabajo físicamente ordenada y despejada y tus tareas programadas. El lunes te encontrarás con un espacio más inspirador y una agenda organizada que te ayudará a afrontar la semana con mayor motivación.

No sobrecargues tus fines de semana con demasiadas actividades ni obligaciones. Ocúpate el sábado de los recados y tareas que debas dejar listos antes del lunes y deja el domingo despejado de aquello que sientes como una obligación. Organiza cosas con las que disfrutes, que te diviertan y te relajen.

Atención a tus horarios de sueño. A veces aprovechamos el fin de semana para levantarnos más tarde, creyendo que así “recuperamos sueño”.  Sin embargo, hay personas especialmente sensibles a estos cambios de horario, que contribuyen a que los lunes por la mañana sean una cuesta muy empinada. Si quieres dormir hasta tarde, mejor el sábado que el domingo. El domingo intenta levantarte más o menos a la misma hora que el lunes, procurando no levantarte más de 30’ después de tu hora habitual.

Hackea a tu subconsciente. Durante al menos 6 semanas, apáñatelas para convertir la noche del domingo en la mejor noche de la semana. Con un poquito de intención y planificación por tu parte, interrumpirás tus hábitos inconscientes y reprogramarás tu cerebro respecto a lo que significa “domingo por la noche”.

Ritual. Este punto está directamente relacionado con el anterior. Créate tu ritual de domingo por la noche. Algo que te apetezca hacer y que te ayude a cambiar ese estado de ánimo negativo. Cosas sencillas, como llamar a un amigo, una cena ligera pero especial, escuchar música que te guste, un baño caliente, sábanas limpias, reservar para ese momento el libro que te apetece tanto leer… aquello que sabes que te ayuda a sentirte bien.

Y si con todo esto no basta…

Mira a tus preocupaciones de frente. Es posible que tu bajón del domingo sea solo un mal hábito, en ese caso poner en práctica los puntos anteriores te será útil. Sin embargo, tal vez ese estado sea un clamor de tu alma ante un problema real que debes abordar. Esa neurosis de domingo puede estar relacionada con un vacío existencial que aparece de manera evidente cuando no tienes nada que hacer, salvo estar contigo mismo.

El ajetreo durante la semana hace que no tengas ni un minuto para pensar en “tus cosas”. Sin embargo, cuando el domingo te dejas caer en sofá, cuando te enfrentas a la calma y el silencio, comienzan a aflorar los fantasmas internos, los miedos, las carencias, las preguntas y las insatisfacciones. 

Sé honesto consigo mismo, atrévete a analizar tus emociones en busca de asuntos sin resolver, que tal vez estás evitando enfrentar, pero siguen enturbiando tus noches de domingo.

Feliz domingo… y happy Monday!!

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