Ya es oficialmente otoño y las vacaciones quedan en el recuerdo, a veces con cierta nostalgia.
Nos referimos a la vuelta al trabajo como “vuelta a la realidad”. Sin embargo, esa «realidad» depende, en gran medida, de cómo vivimos las circunstancias, es decir de nuestra mentalidad y nuestra actitud.
Me doy cuenta de que, cuando viajamos, cuando somos turistas, tenemos ciertas predisposiciones y actitudes que merece la pena llevar a nuestro día a día, con la intención de disfrutar mucho más de la cotidianeidad.
Considera estos sencillos tips y eleva tu otoño.
1 Sumérgete en el momento. Es cierto que las fotos capturan instantes y cuando las ves después del viaje vuelves a evocar esos momentos fantásticos. Sin embargo, no deberíamos perdernos el presente buscando la mejor foto. Cuántas veces, buscando la toma perfecta nos perdemos los verdaderos matices del instante. Asegúrate de disfrutar el momento siempre… y si queda tiempo ya harás la foto.
2 Redescubre lo cotidiano y maravíllate. En un día «cualquiera», absortos en nuestros pensamientos, ni siquiera levantamos la vista para observar los edificios del lugar donde vivimos. Cuando hacemos turismo, hasta el metro nos parece digno de atención. Porque esa mirada nueva que le dedicas a todo lo hace que te metas de lleno en la experiencia. Y entonces todo se vuelve motivo de sorpresa: los lugares, las personas, los colores, los sabores, los olores… Date tiempo para maravillarte. Sal a la calle dispuesta a dejarte sorprender, contempla tu lugar habitual con otros ojos. Descubre.
3 Rompe la rutina de vez en cuando. Cuando somos turistas, existe una actitud algo más atrevida, más despreocupada que se deja entrever detrás de algunos gestos aparentemente insignificantes. Pruebas cosas nuevas, te pones ese sombrero o esa gorra que te piensas dos veces antes de ponerte en tu ciudad, en definitiva, creas una nueva zona de confort de manera natural. Lleva esa actitud a tu cotidianeidad, encuentra momentos en los que tu foco esté puesto en lo que te apetece conocer, descubrir, experimentar. Siéntete viv@.
4 Aprende de todo y todos los que se crucen en tu camino. Cuando viajamos solemos estar abiertos a sumergirnos en las costumbres y prácticas del lugar. Aplicamos lo de When in Rome do as the romans do. Y esa actitud supone un aprendizaje, una apertura de mente que es un regalo que nos hacemos a nosotros mismos. Busquemos el aprendizaje que nos regala cada vivencia. Con la humildad suficiente y una mirada curiosa, de todo podemos aprender y cualquiera puede darnos lecciones valiosas.
Cuéntame, ¿qué añadirías, que actitudes de turista pueden elevar tu cotidianeidad este otoño?