Este capricho de domingo lo disfrutamos ayer sábado. Cena con amigos, en petit comité: “Veniros el sábado a cenar a casa” – “Genial, nosotros llevamos el postre”. Dulce colofón para una velada con todos los ingredientes para pasar un muy buen rato.
Mise en place…
- 300 gramos de chocolate negro
- 100 gramos de chocolate blanco para decorar
- 1 litro de nata para montar o crema de leche
- 2 sobres de cuajada
- 200 gramos de galletas
- 100 g de mantequilla
- 2 cucharadas soperas de mermelada de naranja amarga
1 Tritura las galletas y mézclalas con la mantequilla fundida. En un molde de unos 22 cm, prepara la base de la tarta con esta mezcla. Mételo en la nevera.
2 Trocea el chocolate.
3 Separa 200 ml del litro de nata y disuelve los dos sobres de cuajada.
4 Pon el resto de la nata en un cazo al fuego. No es necesario que llegue a hervir.
5 Cuando la nata esté caliente añade el chocolate y remueve hasta que esté fundido.
6 Añade las 2 cucharadas soperas de mermelada de naranja.
7 Agrega la nata con los sobres de cuajada disueltos, removiendo para evitar que se pegue al fondo del cazo. Sigue removiendo hasta que llegue a hervir.
8 Saca el molde con la base de galleta y mantequilla y vierte la mezcla de chocolate.
9 Cuando el pastel se haya enfriado, mételo en la nevera al menos 4 horas.
10 Ponle cariño y decóralo con chocolate blanco o virutas de chocolate y cacao en polvo si lo prefieres.




