Otoño en equilibrio

El cambio de temporada de verano a otoño es uno de los cambios más fuertes y que más sentimos. Si observas la naturaleza, verás que el calor ha creado mucha sequedad una vez el verano llega a su fin. 

Aunque lo olvidamos a menudo, nosotros somos también parte de esa naturaleza. Observar lo que está pasado fuera, en la naturaleza y comprender cómo esto también se representa dentro de ti es uno de los conocimientos esenciales de la vida. Comprender estos ciclos puede ahorrarte muchos malestares porque te ayuda a elegir hábitos diarios que apoyan tu equilibrio, contribuyendo a crear una salud óptima a través de tu estilo de vida.

Con la filosofía de que lo igual intensifica lo igual y lo opuesto lo equilibra, el ayurveda nos propone aportar a nuestra vida el elemento que falta. Si el verano es fuego el otoño es aire. En este momento falta el elemento tierra, para equilibrar lo que nos trae el otoño, estación de aire, de movimiento, de transición. El aire está arriba, la tierra está abajo. Necesitamos crear rutinas que nos proporcionen arraigo, solidez, seguridad.

Qué hacer para equilibrarnos en otoño.

Te dejo algunas pautas para que recibas al otoño en equilibrio y empieces ya a crear tu propio bienestar para este invierno.

  • Igual que adaptas tu armario al cambio de temporada, es importante ajustar la dieta. Incorpora especies como la canela, el cardamomo, la nuez moscada. Evita el picante.
  • Aún hay calabacines, zanahorias, remolachas. Es temporada de uvas, de peras y manzanas, de granadas, de calabazas, boniatos… ya sabes, si consumimos productos de temporada, es bien simple saber qué comer. Incluso a la hora de darte un capricho… ¿Qué tal un trocito de pastel de manzana con canela, cardamomo y nuez moscada, que además de estar delicioso genera un calorcito interno y ayudará fortalecer tus defensas?
  • Ice is not nice durante esta temporada. Evita lo seco y lo frío porque son cualidades que ya están presentes en la naturaleza y te interesa equilibrar.
  • Evita las bebidas y alimentos fríos. Toma tés y bebidas tibias. Es el momento de minimizar las verduras crudas y las ensaladas, sustituyéndolas por comida cocinada. Avena, sopas, cremas, verduras al horno con un chorrito de aceite de oliva y servidas con tahín … Consume alimentos que lubriquen  tu piel, tus tejidos y tus articulaciones desde el interior.
  • Mantén horarios de comida y sueño. Mantén regular aquello que depende enteramente de ti, mantenlo en el mismo horario, todos los días, para sentirte en paz y en control.
  • Baja el ritmo. Sí… precisamente ahora, que hemos vuelto al trabajo. Recuerda que menos es más y en esta temporada es cuando más te conviene entenderlo y aplicarlo. Organízate y evita el multitasking dentro de tus posibilidades. Porque te drena, te desequilibra y no te permite poner tu energía en una sola cosa, que es lo que va a hacer que seas más productivo. Prioriza el descanso, disfruta de tu hogar, busca suavidad, pausa, serenidad, reflexiona, ve hacia adentro.
  • No te sobre esfuerces. No es momento para ejercicios de mucho movimiento intenso. Elige tipos de ejercicio más pausados y suaves que te arraiguen, que te conecten, como por ejemplo el yoga.
  • Hazte un automasaje con aceite de sésamo y unas gotitas de algún aceite esencial como el de lavanda que ayuda a estabilizar tu sistema nervioso. Prueba masajear tus pies con aceite de sésamo y unas gotas de lavanda antes de acostarte y ponte unos calcetines para descansar mejor.
  • No te permitas coger frio en otoño. Evita que el frio te contraiga. Cuando hay contracción nada fluye como debe fluir. Busca la calidez en el sentido más amplio: ten a punto calcetines, chales, mantas. Que tu casa esté cálida, que tus relaciones sean cálidas.
  • Limpia y organiza el armario y la despensa. Mucho mejor ahora que en año nuevo, porque el invierno es una estación de mucho más apego, de mucha más necesidad de nutrición.
  • Más allá de tu entorno físico, deshazte de lo que ya no te hace bien, de lo que ya no te representa, de esos apegos que te están haciendo daño. Quédate únicamente con lo esencial, con lo que realmente es importante para tí. No te aferres a esas hojas secas que ya no te protegen. Deja que el otoño te arranque con suavidad aquello que ya no te funciona, aquello que ya no puedes o no quieres nutrir.

Te deseo una transición amorosa hacia un otoño maravilloso.

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