Mise en place…
- 125 gramos de mantequilla
- 320 gramos de harina tamizada
- 90 gramos de azúcar moreno
- 130 gramos de sirope de arce
- 2 cucharaditas de canela
- 1 cucharadita de esencial de vainilla
- 1 cucharadita de levadura química
1 Deja la mantequilla fuera de la nevera hasta que se reblandezca.
2 Bate la mantequilla con el azúcar moreno hasta que consigas una consistencia cremosa.
3 Añade el resto de los ingredientes y mezcla hasta que te quede una masa homogénea.
4 Coloca la masa entre dos papeles de horno, para poder estirarla con un rodillo sin que se pegue.
5 Estiralá, dejando unos 5 mm de grosor.
6 Deja reposar la masa en la nevera un mínimo de 4 horas. Si puedes, prepárala de un día para otro, dejándola reposar en la nevera toda la noche.
7 Precalienta el horno a 180 ºC
8 Saca la masa de la nevera y retira el papel superior.
9 Corta las galletas con cortadores de galletas de formas diferentes.
10 Utiliza un palillo para hacer un agujerito en uno de los extremos de la galleta, para poder pasar la cinta y colgarlas una vez estén cocidas.
11 Hornéalas hasta que los bordes de las galletas empiecen a estar doraditos (unos 15 minutos).
12 Sácalas del horno y deja que se enfríen. Mientras se enfrían las galletas, prepara el glaseado o royal icing.
Para el royal icing necesitarás:
- las claras de 2 huevos de tamaño grande
- 400 gramos de azúcar glass
- 1/2 cucharadita de zumo de limón
1 Separa las claras de las yemas.
2 Comienza a batir y cuando las claras estén blancas añade una cucharada de azúcar.
3 Sigue batiendo y repite el proceso hasta que hayas incorporado todo el azúcar.
4 Añade el zumo de limón
5 Si quieres decorar las galletas con diferentes colores, separa el glaseado en diferentes bowls añade y unas gotitas de colorante en gel de un color diferente en cada bowl.
6 Deja reposar la mezcla unos 30 minutos en la nevera.
7 Llena una manga pastelera con el glaseado (o una bolsa y corta una punta del extremo de la bolsa) y decora las galletas.
8 Cuando el glaseado esté seco, pasa la cinta por el agujerito y ya tienes tus galletas listas para el árbol… aunque tal vez decidas reservar alguna también para ti y los tuyos, acompañándolas con una tacita de chocolate caliente mientras decoráis el árbol.




