La tarta de queso es uno de esos postres clásicos que me encanta y he probado bastantes recetas. La que comparto hoy es sencillísima, pero no por ello menos deliciosa.
Mise en place…
– 4 huevos ecológicos
– 500 gr de un buen queso crema
– 250 ml de nata 35% materia grasa
– 200 gr de azúcar
– 1 cucharada sopera de harina de maiz
– 1 vaina de vainilla
– Toque secreto: mucho cariño. ¡Se notará en el resultado!
1 Calienta el horno a 200º C, arriba y abajo,
2 Bate los huevos con el azúcar.
3 Añade el queso crema y la nata. Mezcla bien.
4 Añade la cucharada de harina y las semillas de vainilla. Mezcla bien.
5 Vierte en un molde (de unos 18-20 cm) cubierto con papel de hornear.
6 Hornea unos 40 minutos (según te guste más o menos doradita).
7 Apaga el horno y deja que la tarta se vaya enfriando en el interior con la puerta del horno abierta.
8 Deja reposar la tarta al menos 3 horas en la nevera.
Además…
Para cubrir el molde más fácilmente, humedece un par de láminas de papel de hornear, arrúgalo y vuelve a extenderlo. Así estará más flexible y podrás adaptarlo mejor al molde.
He preparado la tarta varias veces substituyendo el azúcar por eritritol (un endulzante natural procedente de los polialcoholes de frutas fermentadas) y usando harina de coco en vez de harina de maíz. Cambia algo la textura, pero os aseguro que está igualmente deliciosa, convirtiéndose en un postre de bajo índice glicémico.
La nata puede ser 18% materia grasa, pero la cremosidad de la tarta no será la misma.
En mi opinión y la de los míos, los sabores y la textura mejoran si preparas la tarta y la dejas en la nevera de un día para otro.
Disfruta. 100% de presencia y 0% de culpa.