Mise en place…
- 1 litro de leche
- 250 gramos de azúcar
- 9 yemas de huevo
- 40 gramos de Maizena
- 1 ramita de canela
- piel de limón
1 Separa una taza del litro de leche y disuelve la Maizena en ella. Resérvala.
2 Pon el resto de la leche en un cazo con la canela y la piel de limón. Caliéntala a fuego medio, hasta que empiece a hervir.
3 En un cazo aparte, bate las yemas junto con el azúcar hasta que adquieran un color blanquecino. Añade entonces la leche que has hervido, removiendo bien.
4 Lleva la mezcla de nuevo al fuego, sin dejar de remover. Cuando esté bien caliente, vierte la taza de leche en la que habías disuelto la Maizena y continua removiendo. Cuando veas que empieza a hervir, retíralo del fuego.
5 Vierte la crema en tarrinas individuales * y deja que se enfríe.
6 Antes de servir, espolvorea la superficie con una capa fina de azúcar y quémala con un soplete.
7 Disfruta los sabores y texturas.
* Obtendrás unas 8 tarrinas individuales.