Mise en place…
Para la masa:
- 300 gramos de harina de espelta integral
- 200 gramos de harina de almendras + un par de cucharadas soperas para espolvorear
- 250 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 150 gramos de azúcar
- 5 yemas de huevo
- Una cucharadita de extracto de vainilla
- La ralladura de 1/2 limón ecológico
- Una pizca de sal
Para el relleno:
- 500 gramos de fresas y/o frambuesas
- 5 cucharadas de mermelada de fresas o frambuesas
- 2 gotas de aceite de romero orgánico apto para cocina
1 Bate la mantequilla con el azúcar.
2 Incorpora la sal, la ralladura de limón, el extracto de vainilla y las yemas. Mezcla bien.
3 Mezcla la harina de espelta con la harina de almendras e incorpora poco a poco a la mezcla anterior.
4 Termina amasando con las manos, sin amasar en exceso, justo hasta que todo hasta todo esté integrado.
5 Forma una bola con la masa, envuélvela en film transparente y guárdala en la nevera durante un par de horas.
6 Mezcla las fresas con la mermelada y el aceite de romero. Déjalo reposar durante unos 20 minutos para que los sabores se integren.
7 Precalienta el horno a 180 ºC.
8 Saca la masa de la nevera y sobre una superficie enharinada, estira la masa con un rodillo y forma un disco de 1 cm de grosor.
9 Con la ayuda del rodillo, coloca la masa en el molde que vayas a utilizar, dándole forma con las manos, presionando un poquito contra las paredes del molde*
10 Rellena con la mezcla de fruta y decora con tiras de masa, formando un enrejado.
11 Hornea durante unos 35 minutos.
12 Espolvorea con harina de almendra y hornea durante 10 minutos más.
*Obtendrás una crostata de unas 8 raciones. Si te sobra masa, puedes aprovecharla y hornear unas galletas para acompañar el té o el café.




