Te confieso que llegar a comprender las actitudes humanas es algo que me apasiona. En ese sentido, mi día a día me ofrece material de sobras para practicar, observándome y observando.
Si algo he comprendido es que todos, sin excepción, buscamos ser felices. Yo estoy convencida de que, en última instancia, queremos sentir paz interior.
Comparto contigo hoy cinco reflexiones obtenidas a partir de lo observado esta semana. Ojalá contribuyan un poquito a tu paz interior.
1 Preocuparte es un mal uso del increíble potencial del momento presente. Cuando te preocupas demasiado por lo que podría ser o lo que podría haber sido, te estas perdiendo lo que es.
2 Lo que piensas y haces es un reflejo de lo que crees sobre ti misma. Por lo tanto, lo que determina la trayectoria de tu vida no es lo que dices ni lo que transmites a todos los demás. Lo que tiene mayor poder e influencia es lo que te lo que te susurras a ti misma a puerta cerrada.
3 Cada una tiene sus propios tempos en la vida. A veces tu mente necesita más tiempo para aceptar lo que tu corazón ya sabe. Respira. Date el espacio para escuchar tu propia voz.
4 Olvídate de si “les” gustas o no. Céntrate en honrar la honestidad contigo misma. Haz lo que decidas hacer, no por un aplauso, sino porque estás alineada con ello. Practica el respeto a ti misma y sé alguien en quien tú puedes confiar incondicionalmente.
5 La vida nos educa. Poco a poco nos vamos dando cuenta de en cuántas cosas poco relevantes hemos desperdiciado nuestra energía y recursos. Y entonces comenzamos a entender lo que significa soltar y la importancia de hacerlo.
Siéntete libre de compartir conmigo tus propias reflexiones. Me encantará.