A veces pasan semanas en las que mi rutina de cuidado personal se reduce a una ducha rápida y una pasada, más rápida aún, de loción corporal. Pero hoy es domingo y te propongo que te reserves un ratito para una sesión de spa en casa.
Para preparar el capricho de este domingo necesitas pasar por la cocina, pero ni se come ni es para compartir. Te dejo una “receta” para que prepares una mascarilla de matcha que refuerza las paredes de los capilares, aumenta el riego sanguíneo revitalizando y nutriendo tu piel. 100% orgánica.
Organiza un mini-retiro wellness y concierta una cita contigo. Un lujo.
1 Prepara la mascarilla:
- ½ cucharadita de agua
- 1 cucharada de té matcha
- 1 cucharadita y media de miel
- 1 cucharada de aceite de oliva
2 Exfolia tu cuerpo. Puedes optar por un cepillado en seco, con lo que, además activarás la circulación, estimulando así la producción de colágeno y reforzando tu piel.
3 Exfolia tu rostro antes de aplicar la mascarilla, para que penetre mejor y sea más efectiva (deberás dejarla actuar al menos 10 minutos)
4 Aprovecha también para hacerte una mascarilla capilar y dejar que actúe un buen rato.
5 Mientras la mascarilla facial y la capilar actúan, sumerge a la pretty woman que hay en ti en un baño caliente de sales y burbujas.
Acompáñate de una copa de vino, o una taza de té, velas, música…
6 Relájate durante 20 minutos (no más para evitar contribuir a la flacidez de tu piel)
7 Al salir del baño, date un buen masaje mientras aplicas tu loción corporal.
Que disfrutes tu «me-time»