Hay semanas en las una va muy liada, pero, aun así, hoy es domingo. Voy a crearme un gran día de muchas maneras y el “capricho de domingo” es una de ellas. Una especie de símbolo, pequeña parte de un ritual consciente para un día relajado, especial, preludio de una semana que estoy dispuesta a empezar de la mejor manera. Hoy voy a lo sencillo, a un capricho de domingo que de innovador no tiene nada, pero que no por sencillo resulta menos especial.
Mise en place…
- 150 gramos de chocolate negro
- 150 gramos de chocolate blanco
- 30 trozos de fruta
1 Corta el chocolate en trozos pequeños y derrite cada uno en al microondas o al baño María, removiendo a menudo.
2 Lava y seca la fruta.
3 Córtala en trocitos si usas frutas que no sean del tamaño de un bocado (como las fresas o cerezas).
4 Sumerge los trozos de fruta en chocolate blanco o negro, juega con los dos colores, dale ese toque de cariño.
5 Déjalos reposar sobre papel parafinado hasta que el chocolate se endurezca.
6 Como aún hace calor, mételos en la nevera hasta el momento de servir.
Créate tu también un super feliz domingo.




