Puede que, así de entrada, el nombre de esta receta te resulte poco atractivo y te muestres algo reacia a probarla «¿magdalenas de calabacín?… no sé yo…». Sin embargo, te animo a que dejes de lado los prejuicios, les des una oportunidad y descubras otra manera de incorporar verduras, incluso cuando te permites un capricho. Ya me contarás.
Mise en place…
- 115 gramos de calabacín rallado
- 115 gramos de harina de espelta integral
- 8 gramos de levadura
- 85 gramos de chocolate negro 70 %
- 100 gramos de aceite de coco o mantequilla
- 50 gramos de panela
- 2 huevos grandes
- 1 cucharadita de vainilla
- 1 pizca de sal y otra, bien generosa, de cariño
1 Precalienta el horno a 180 ºC
2 Ralla el calabacín y déjalo escurrir para quitarle la humedad
3 Bate los huevos con la sal y la panela hasta que estén espumosos.
4 Derrite el chocolate con el aceite de coco, en el microondas o al baño María. Mezcla bien.
5 Mezcla la harina con la levadura y tamízala.
6 Incorpora la mezcla de huevo batido y el aceite con el chocolate fundido. Mezcla con movimientos envolventes.
7 Distribuye la masa obtenida mezcla en moldes de magdalenas y hornea durante unos 15 o 20 minutos, dependiendo del tamaño de las magdalenas.




