Escrita pensando en mi hija y en la hija que todas somos, esta es la lista de algunas de las cosas aprendidas en la escuela de la vida que me hubiese gustado comprender antes.
- Lo que piensas puede no ser verdad. Léelo de nuevo. Wow.
- No siempre tendrás claro qué quieres, pero sí sabes el tipo de mujer que quieres ser. Dedica tu vida a convertirte en ella. Tu mayor proyecto eres tú.
- Ten paciencia contigo misma. La vida es una maratón, no un sprint. Avanza cada día sin prisa, pero sin pausa.
- Las batallas contra los demonios internos no son tu exclusiva. Todo el mundo las mantiene. Se comprensiva. Contigo y con los demás.
- Escoge tus batallas con esmero. Hay cosas por las que no merece la pena pagar el desgaste que la lucha supone.
- Los cotilleos pueden tener algo de divertido a veces, pero no son la mejor inversión de tu energía.
- La opinión de los demás tiene que ver con ellos, no contigo. Dedica tu energía a cultivar tu mejor versión y olvídate del resto.
- El tiempo pone todo y a todos en su sitio. Tú a lo tuyo. Deja que la vida se ocupe del resto.
- No somos islas. Nos necesitamos los unos a los otros.
- Arriesgar con sentido forma parte de lo que significa vivir.
- Tienes intuición e instinto. Aprende a separarlos del ego, a desarrollarlos y conviértelos en tus aliados.
- Trabaja en lo que llaman “suerte”, por fuera, en el mundo exterior, pero sobre todo en tu interior.
- Encuentra y persigue tu propósito en la vida. Trabaja por y para él de manera inteligente y eficiente, que no es lo mismo que extenuante.
- Disfruta a conciencia de aquello que te hace disfrutar. Vivir de verdad va de eso.
- La vida es siempre ahora. Ni ayer ni mañana.
- La belleza tiene mil formas, no depende de una talla y está en el ojo del que mira. Mírate con amor y cuídate.
- No busques ni dependas de la aprobación externa. Ten por seguro que no hay reconocimiento ni amor que llene el vacío de una persona que no se reconoce a sí misma porque no se ama. Dedícate a perfeccionar el arte de amarte mucho.
- Cometer errores no significa que seas poco válida. Significa que vives activamente y que lo que has intentado no ha funcionado. Analiza, aprende y sigue.
- Viaja, lee, descubre, amplía horizontes, contempla otras maneras de pensar y de vivir.
- Desarrolla el hábito de sentir profunda gratitud todos los días. Igual que te duchas, comes y duermes.
- Aunque habrá dolor, vivir no es sacrificio y sufrimiento. Lee el punto 1, una vez más.
- Amar y sufrir no son la misma cosa. Lee el punto 1 por cuarta vez.
- Entrénate en postponer la gratificación instantánea, manteniendo tu “para qué” nítido en el horizonte.
- Saber retirarse a tiempo y rendirse son cosas distintas. Si tu corazón y tu alma ya no están en algo, sé honesta, valiente y retírate a tiempo.
- Descifra porqué “menos es más”.
- No le tengas miedo al miedo.
- Ten el valor de escuchar a tu esencia y serle fiel. Enciende tu luz y permite que brille.





Anterior
Siguiente
que bonito!
Que bonita quien ve belleza 😉