Detrás del cansancio

Por aquello de la astenia primaveral, oír a alguien decir que está cansado no es algo extraño en esta época del año. Además, a menudo nos parece que si arrastramos el cansancio a lo largo de la jornada es porque no hemos dormido el número de horas suficientes. Y, por supuesto, puede que sea así. Sin embargo, en ocasiones el cansancio se convierte en una fatiga que se prolonga demasiado y que no desparece con unas horas de sueño. Hay otros motivos que pueden estar detrás esa fatiga y que es interesante conocer para así poder considerarlos y atenderlos, como por ejemplo la llamada “fatiga suprarrenal”.

Aunque la fatiga suprarrenal puede estar detrás de diferentes problemas de salud aparentemente no relacionados, la comunidad médica tradicional no la reconoce como una condición legítima.

Sin embargo, la disfunción de la glándula suprarrenal sí es algo que la medicina funcional contempla, con un enfoque holístico, observando los efectos de los niveles inestables de cortisol en nuestro cuerpo y las pautas a seguir para solucionar el problema de raíz.

La fatiga suprarrenal describe una alteración de la capacidad de las glándulas suprarrenales para producir cortisol en las cantidades adecuadas en los momentos adecuados.

Los síntomas de la fatiga suprarrenal se refieren a los síntomas del eje HPA deficiente. El eje HPA es el sistema de respuesta hormonal de tu cuerpo al estrés crónico. “HPA” se refiere a tres glándulas que secretan hormonas: el hipotálamo y la glándula pituitaria en el cerebro, y las glándulas suprarrenales, que se encuentran por encima de los riñones.

Cuando tu cuerpo es bombardeado por situaciones estresantes repetidas y respuestas prolongadas de estrés, pagas un precio. Tu eje HPA puede comenzar a reaccionar de manera insuficiente o exagerada al estrés, o puede funcionar con ritmos inadecuados. Esto, a su vez, es una carga para tu sistema nervioso, hormonal, inmune, metabólico y cardiovascular, causando fatiga, insomnio y una variedad de síntomas físicos y psicológicos adicionales.

Las 3 etapas del desequilibrio del cortisol.

Etapa 1

Esta etapa se caracteriza por niveles altos de cortisol, especialmente por la noche, que provocan insomnio, resistencia a la insulina y aumento de peso abdominal. Puedes sentirte con energía, pero de una manera nerviosa, con esa sensación de que te resulta imposible “desconectar”.

Etapa 2

En esta etapa, muchas personas se despiertan de madrugada y no pueden volver a dormirse. Durante el día, aparece un factor estresante y se sienten más despiertos. Su cortisol alcanza su punto máximo temprano, después se aplana, pero a menudo aumenta al mediodía o a última hora de la tarde.

Etapa 3

Esta etapa se caracteriza por el agotamiento independientemente de las horas de sueño, una curva de cortisol plana y, en algunos casos, niveles bajos de DHEA y hormona tiroidea.

Pautas saludables recomendadas para controlar los niveles hormonales y restaurar la energía

1  Alimentación.

Muchas verduras, proteínas magras y carbohidratos integrales sin gluten. Una dieta estricta sin carbohidratos puede estresar aún más al cuerpo, empeorando el agotamiento suprarrenal. Así que omite las galletas y los pasteles, pero come quinua, lentejas y trigo sarraceno.

2  Acuéstate temprano.

Acostarse antes de las 23:00 es imprescindible. Muchas personas experimentan un segundo aumento de cortisol después de esa hora, lo que altera aún más los patrones de sueño.

3  Vitamina B.

Las vitaminas del grupo B son un excelente alimento para las glándulas suprarrenales.

4  Suplementos que bajen la inflamación.

Los ácidos grasos omega-3, la curcumina y la vitamina C son tienen propiedades antiinflamatorias.

5  Nutrientes importantes.

La vitamina D, el selenio, el magnesio y el zinc son importantes para la función tiroidea y suprarrenal adecuada.

6  Hidratación.

Este es un buen consejo siempre: asegúrate de beber mucha agua durante el día. Puedes agregar un chorrito de jugo de limón fresco o sal marina del Himalaya para aumentar los beneficios hidratantes.

7  Incorpora más descanso a tu día.

Cuando estamos agotados, una sesión de cardio puede no ser lo más recomendable. En su lugar, considera los entrenamientos de bajo impacto y favorables a las hormonas, como el yoga y Pilates. Tómate un par de descansos de 20 minutos al día. No es necesario que sean siestas, sino momentos de descanso para respirar y recuperar tu energía.

8  Cambia tu perspectiva.

Lo que percibes como «éxito» puede llevarte a un territorio de estrés crónico. Cuestiónate la idea de que estar constantemente estresado es una especie de insignia de honor y empieza a encontrar el valor de una vida equilibrada.

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