«I got my start by giving myself a start» Madam CJ Walker
1 Levantarme temprano, disfrutar de la quietud y el silencio de la primera hora de la mañana, cuando todos duermen y el día es como un regalo, aún por abrir.
2 La cestita de limones de su limonero que una amiga me ha traído. No son los limones (que también), es lo que hay detrás de ese gesto, que te confirma el lujo de saber a ciertas personas en tu vida.
3 La ilusión con que la que he organizado la primera comida familiar y la primera cena con amigos después de casi tres meses de contacto solamente virtual. El disfrute de la preparación de la mesa, del menú, del ambiente, para celebrar que volvemos a reunirnos.
4 Salir a dar un paseo por el campo y que muchísimas mariposas revoloteando acompañen mi paseo.
5 Que, aunque yo haya olvidado anotarlo en la lista de la compra, mi marido se acuerde de comprar para mí el té verde con flor de sauco, ortiga y cítricos de Cupper. Natural, fair & delicious!
6 Hornear una tarta hecha con los huevos ecológicos que nos trae mi padre, de unas gallinas caprichosas que, según me cuenta, no consienten comer cualquier cosa.
7 Que alguien de mi familia ponga en pausa la serie que solemos ver juntos después de cenar e ir a la cocina a por un cuadradito de chocolate. Un pequeño lujo que nos permitimos casi diario (eso si, mínimo 70% de cacao y ¡solo un cuadradito!)
8 Observar que, como cada año cuando llega el calor, mi gata cambia de lugar para sus largas siestas y observarla durante sus siestas. Imagen de puro bienestar.
9 Descubrir los serums y cremas de Eva Naturals, una marca de cosmética natural perteneciente a una empresa familiar, libre de químicos agresivos, cruelty free y a un precio fantástico.
10 Madame C.J Walker. Una serie de Netflix que cuenta como una lavandera afroamericana erigió su fortuna desarrollando una exitosa línea de productos para el cabello, convirtiéndose así en la primera mujer millonaria hecha a si misma. La serie está basada en la historia real de Sarah Breedlove, nacida en una plantación de algodón de Louisisana en 1867. Mujer, pobre y negra y además en esa época, Madam CJ Walker logró hacer realidad su sueño. Un inspirador ejemplo del enorme poder de una visión clara y de cómo la fe inquebrantable en ella la hace realidad.




