Mise en place…
- 250 gramos de harina integral de espelta
- 250 gramos de panela
- 3 huevos
- 100 gramos de aceite de coco (un poquito más si necesitas engrasar el molde)
- 120 gramos de bebida vegetal (de almendras, avena…)
- 1 sobre de levadura
- 1 pellizco de sal
- Ralladura de la piel de un limón ecológico
- ½ cucharadita de canela
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 50 gramos de nueces troceadas o cualquier otro fruto seco de tu elección.
1 Precalienta el horno a 180ºC
2 Prepara un molde rectangular de unos 31x15x10cm o uno redondo de unos 22cm. Si no es de silicona antiadherente, engrásalo con un poco aceite de coco.
3 Mezcla la panela con los huevos y bate bien.
4 el aceite de coco y la bebida vegetal, la ralladura de limón, la canela, la vainilla y vuelve a batir.
5 Incorpora la harina, la levadura y la sal. Mezcla bien.
6 Añade los frutos secos.
7 Vierte la mezcla en el molde con mucho cariño.
8 Hornea unos 30-40 minutos, según el horno y según te guste más o menos doradito.
Además…
La espelta tiene un valor nutricional superior al trigo y, aunque contiene gluten y no es apta para celiacos, por su composición molecular es más digestiva que el trigo común. Parece ser que además, por sus características, la espelta es también más resistente y respetuosa con el medio ambiente.
La panela es un endulzante que se obtiene del secado y la purificación del jugo de la caña de azúcar. Al no sufrir ningún tipo de refinamiento, es más natural que el azúcar blanco y sus calorías no son vacías, ya que contiene vitaminas A, B, C, D y E, calcio, hierro, fósforo, magnesio y en menores cantidades potasio, manganeso, zinc, cobre, flúor y selenio. Sin embargo, como ocurre con la miel, no conviene abusar de su consumo ya que su índice glucémico es muy elevado.
Este bizcocho, junto con tu café o té preferidos, resulta ideal para un desayuno de domingo o para compartir a media tarde, acompañando una buena conversación. Que lo disfrutes.




