Mise en place…
1 Lava y seca las fresas con cuidado.
2 Tritúralas con el robot de cocina
3 Añade el queso fresco y la esencia de vainilla. Mezcla de nuevo con el robot.
4 Incorpora el gar-agar y lleva la mezcla al fuego.
5 Caliéntala a juego suave, retirándola antes de que llegue a hervir.
6 Reparte la mousse en vasitos individuales y deja enfriar.
7 Reserva los vasitos en la nevera hasta el momento de servir, al menos un par de horas.
8 Disfruta de tu capricho de domingo con calma, a ritmo de verano 😉
Te deseo unas vacaciones maravillosas. Nos reencontramos en septiembre.




